Educación familiar para el desarrollo de habilidades en la enfermedad mental y adicciones

Las personas aquejadas de una enfermedad mental sufren el impacto de la aparición de un trastorno mental severo al que la persona tendrá que sobrellevar en los diferentes momentos del problema, empezando por la crisis aguda, por la que generalmente se busca ayuda. La familia sufrirá también estrés, por los cambios que conlleva la convivencia con las diferentes patologías, además del apoyo que se espera pueda dar la familia en los diferentes aspectos del tratamiento y rehabilitación de las discapacidades.

Dentro del tratamiento el papel de la psico-educación de la  familia, ya que constituye un destacado factor de protección, mejorando el curso de la enfermedad y disminuyendo la probabilidad de recaídas. Pretendemos mejorar el conocimiento de las familias de los enfermos de patología dual, porque tanto el paciente como su familia deben colaborar en el tratamiento para así poder mejorar en el cumplimiento del mismo.

La psico-educación, pretende que la familia conviva de una forma más funcional con este tipo de enfermedad y así evitar el aislamiento o abandono del paciente. De este modo, el tratamiento y la reinserción social, mejoran cuando la familia acompaña en este proceso.

En drogodependencias, la terapia familiar ha mostrado su eficacia para:

  • Aumentar el compromiso de los pacientes y sus familias con los programas de tratamiento.
  • Aumentar la adherencia al tratamiento
  • Disminuir el riesgo de recaída post-tratamiento
  • Mejorar el funcionamiento familiar y
  • Facilitar la normalización de los pacientes en cuanto a su incorporación social.

La importancia y valor de esta intervención aumenta y se hace indispensable en la intervención con adolescentes y jóvenes, y muy necesaria en otros como patología dual, mujeres,etc…

Es fundamental la incorporación de los familiares desde las primeras fases del tratamiento.